Qué tipos de filtros existen y cuál elegir
La filtración es el sistema que decide qué vuelve al aire de tu casa después de aspirar, y no todos los filtros hacen el mismo trabajo.
Filtro HEPA: qué es y cuándo importa de verdad
HEPA es un estándar de eficiencia que indica qué porcentaje de partículas muy finas retiene un filtro. En una aspiradora, un HEPA bien sellado (sin fugas de aire alrededor del filtro) ayuda a retener polvo fino, ácaros y alérgenos que de otro modo volverían al aire de la habitación. Es especialmente relevante si hay alergias, asma o mascotas en casa; para un uso general sin esas necesidades, es un plus, no algo imprescindible. El Dreame L10s Ultra Gen 2 y el Roborock Qrevo S5V usan filtro HEPA de clase E12 en la bolsa de su base; la Xiaomi Vacuum Cleaner G20 Lite, en cambio, usa una filtración propia de 5 etapas certificada al 99,9% de partículas, sin ser HEPA.
Filtros multicapa y ciclónicos
Muchas aspiradoras sin bolsa usan un sistema ciclónico que separa la suciedad más gruesa por fuerza centrífuga antes de que el aire llegue al filtro final, lo que hace que este se sature más despacio. Los filtros multicapa combinan varias densidades de malla para capturar partículas de distintos tamaños en distintas etapas.
Filtros de espuma y prefiltros
Actúan como primera barrera, reteniendo pelusa y partículas más grandes antes del filtro principal. Suelen ser lavables y hay que limpiarlos con más frecuencia que el filtro final, precisamente porque son los primeros en saturarse.
La bolsa como parte de la filtración
En una aspiradora con bolsa, esta no es solo un depósito: actúa como primer filtro, reteniendo buena parte del polvo antes de que el aire llegue al filtro de salida. Por eso, en muchos casos, las aspiradoras con bolsa necesitan limpiar el filtro final con menos frecuencia que las que no la usan. Lo tratamos con más detalle en aspiradora con bolsa vs sin bolsa.
Mantenimiento: lavable vs desechable
Los filtros lavables ahorran dinero a largo plazo pero necesitan secarse por completo antes de volver a instalarse (un filtro húmedo puede favorecer malos olores o dañar el motor). Los desechables son más cómodos pero suponen un coste recurrente, similar al de las bolsas.
Qué filtro elegir según tu situación
- Alergias, asma o mascotas: prioriza un HEPA bien sellado, revisado y limpiado con regularidad.
- Uso general sin necesidades especiales: un filtro multicapa o ciclónico estándar es suficiente.
- Quieres minimizar mantenimiento: valora un sistema con bolsa, que retrasa la saturación del filtro final.
Este dato aparece en la ficha técnica de cada producto de nuestro comparador, dentro del apartado de depósito y filtración.